¿Qué es lo más difícil en los problemas de fertilidad?

Uno de los principales problemas, es que la maternidad se da por hecho, parece  que nadie nos la puede quitar, se entiende que se puede y que estamos capacitados para ella y que podemos acceder a ella cuando queramos, por eso, cuando de repente alguien nos dice que no es así, eso genera un shock. Tenemos la sensación de que es un aspecto intrínseco a la persona, incluso poniendo al límite la biología, pero por desgracia esto  no es así.

A nivel social, nunca se habla de las dificultades, parece que cuando alguien decide tener un hijo, de repente, como si de un deseo mágico se tratase, ese hijo aparece con todas las facilidades y felicidades. Nada más lejos de realidad, pero el hecho de no mostrar ese otro lado, impide normalizar las dificultades de concepción.

¿Qué consecuencias tiene el diagnóstico?

Tanto a nivel individual como de la pareja (en caso de familias biparentales), va a tener muchas repercusiones en todas las áreas de la vida de la persona.

No tener un bebé a pesar de desearlo implica un duelo como en cualquier enfermedad crónica, lo que requiere una intervención psicológica.

¿En qué consiste la asistencia psicológica en problemas de fertilidad?

Lo más importante es normalizar todas las emociones que estás sintiendo, desde la rabia, la tristeza, la negación, la culpa, etc. Entendiendo que es una fase esencial del duelo, que a pesar de dolorosa, nos ayuda a poder avanzar a la siguiente.

El siguiente paso  se trata de tomar decisiones, explorando metas y valores y pudiendo valorar de un modo más objetivo las diferentes opciones.

En ocasiones, cuando las alternativas de tratamiento ya generan desorganización a nivel emocional, hay que dar a la persona  y a la pareja la oportunidad de rendirse,y de construir una meta de vida sin hijos eligiendo en algunos casos otro tipo de m(p)aternidad. Esa aceptación genera  dolor y alivio y debe plantearse en la intervención psicológica.

A nivel pareja, la intervención es clave, ya que cada miembro vivencia las dificultades de un modo diferente. El hecho de re-conectar a la pareja se convierte en un factor protector para ambos.