¿Qué significa dar a luz?

Hay que entender el proceso de parto como la puesta en marcha de una serie de estructuras primitivas. El cerebro de cualquier mamífero viene preparado para afrontarlo. No se aprende a dar a luz, ese conocimiento está grabado en nuestros genes evolutivos y esto debería ser un mensaje de calma para todas aquellas mujeres que se enfrentan al parto como algo que hay que temer y sobre el que no tenemos ningún control.

Los últimos años de intervencionismo médico nos han arrebatado ese conocimiento intrínseco de cualquier mamífero.

Uno de los elementos clave que vemos en otros mamíferos es la necesidad de intimidad, cómo se esconden de la luz  y buscan estar en solitario para dicho momento. Nuestra evolución nos ha llevado a justo lo contrario, la pérdida absoluta de intimidad y control, un número de personas elevado y cambiante que nos generan inseguridad, luz, un lugar desconocido y nada familiar.

Si no hay  privacidad es imposible sentir seguridad, y para parir la seguridad es un elemento crucial.

Se ha avanzado un poco en todo lo asociado al nacimiento, pero quedan enormes pasos por dar para humanizarlo y para devolver a la mujer la sensación de control que tan frecuentemente, en los relatos de pacientes y propio, encuentro arrebatada, tanto en parto vaginal como en cesáreas.

Somos seres activos del nacimiento de nuestros hijos, y aunque haya mucho camino que recorrer,  hacer una selección del equipo médico y ver hasta donde es respetada nuestra mirada, puede ayudar a reducir tiempos de parto, hemorragias, dificultades, etc. pero sobre todo, es clave para que esos primeros minutos mamá-bebé sean respetados como algo sagrado.